viernes, 10 de enero de 2014
Capitulo 9
Capitulo 9:
Me desperté a causa de que tenía mucho calor. Estaba sudando. Abrí los ojos y me deshice de las sabanas.
- Cariño no de desarropes, te vas a poner peor.- Me dijo Tom. Me besó la frente.- Vuelves a tener mucha fiebre. Ahora vengo.- Le vi salir y me fije en la ventana, estaba amaneciendo.
- ¿Lia, te diste la ducha de agua fría?- Preguntó mi tío preocupado.
- Si...- Me puso el termómetro y volvió Tom con una toalla mojada.
- Dame Tom.- Dijo cogiéndosela de las manos.- Como al quitarte el termómetro tengas cuarenta o más te llevo al hospital.- Me miro directamente a los ojos.- No puedes estar con fiebre tan alta, puedes llegar a sufrir grandes desmayos y cosas más fuertes.- Suspire y asentí. Tom se sentó a mi lado y me acarició la cara. Mi tío me paso la toalla por el cuello y toda la cara para luego dejarla en mi frente.
- ¿Papá qué pasa?- Dijo Fizzy entrando en la habitación.- Uf... Gripe, me voy a seguir durmiendo.- Y eso hizo.
- ¿Gripe?- Preguntó Tom aun más preocupado.
- Espero que no, porque entonces si que la tenemos que llevar al hospital.- Me quitó el termómetro y se levantó.- Tienes más que ayer.
- 41,5 ºC.- Dijo Tom al ver el termómetro.- Al hospital Lidia.- Se levantó y fue al armario. Sacó mi jersey blanco con el estampado de "Yeah" en él, unos leguins negros con estampado azteca y unas martens rosas palo.- Vístete.
- No quiero ir al hospital...
- Cielo, es por tu bien y lo necesitas.- Dijo mi tío. Ayudó a Tom a levantarme y me obligaron a vestirme.
Me hago una coleta alta como puedo y me remangó el jersey, me estaba dando demasiado calor hasta el punto que me tuve que sentar en la cama porque me estaba mareando.
Tom entró en la habitación y se sentó de rodillas en el suelo enfrente de mi.
- Cariño, entiéndelo...- Le cortó.
- Estoy mareada y tengo mucho calor.- Se levanta y me dio un poco de aire con lo primero que pilló.- Ayúdame a levantarme por favor.- Le dije. Me hizo caso solo que en vez de ayudarme me cogió en brazos y me bajó hasta la entrada. Dan al vernos abrió la puerta y nos fuimos directos al coche. Desde la casa nos fuimos al hospital. Me examinaron y me ingresaron.
- Dan, le vamos a poner reguladores térmicos y analgésicos.- Le dijo el doctor que me había examinado a mi tío.
- Vale, muchas gracias.- Me pusieron una vía y en ella inyectan varias cosas.
Tom se sentó a mi lado y me miró más preocupado que nunca.
- Duerme cariño, te vendrá bien.
- Una última cosa, el hombro se está curando mas o menos así que tienes que tener mucho cuidado.- Dijo el médico.- Descanse.- Se fue y mi tío me miro.
- Duérmete Lidia.- Me dio un beso en la frente y se fue al pasillo a hablar por teléfono.
- Hazle caso a tu tío, duérmete y a ver como te despiertas.- Me dio un beso y se sentó en el sillón de al lado de la cama. Lo mire y cerré los ojos.
***
- Cariño despierta.- Me dijo Tom al oído. Suspire y abrí un poco los ojos.- Buenos días cariño, tienes que desayunar un poco.- Me dio un beso en la nariz y me sonrió.
- ¿Cuándo voy a salir de aquí?
- Cuando estés bien y el médico lo diga.- Respondió Louis. No lo había visto, le mire y me miro serio.- Desayuna un poco pequeña.- Me acercó la bandeja y Tom subió un poco el respaldo de la cama.
Cuando termine de desayunar Tom me dio un pequeño beso y me sonrió.
- Cariño me tengo que ir a mi casa un rato, después de comer vuelvo, ¿vale?
- Tranquilo, vete.- Me dio otro beso, se puso el abrigo y se fue.
- ¿Cómo estás?- Me preguntó mi primo.
- Creo que mejor que cuando vine.- Se sentó en el borde de la cama.
- Me gusta escuchar eso.- Me sonrió y se paso la mano por el pelo.
- ¿Vosotros no os ibais a ver a los padres de Eleanor hoy?
- Contigo ingresada no puedo irme, porque no creo que quieras que venga tu abuela a cuidarte, aunque los abuelos ahora están con las pequeñas.
- Sabes, siempre he pensado que eres una copia del abuelo solo que dos generaciones después.- Se rió y me dio un beso en la mano.
- Si, él también lo dice.- Le sonreí.
- Louis, Lidia.- Dijo el padre de Emma.- Feliz cumpleaños.
- Gracias.- Me puso el termómetro.
- Tienes una forma peculiar de celebrar la mayoría de edad.- Louis se rió.
- Cada uno tiene su forma.- Le respondió Louis.
- No si eso está claro.- Pito el termómetro y me lo quito.
- ¿Le ha bajado?
- Si, gracias a dios si, un poco pero algo le ha bajado. Tienes 40 ºC.- Inyecto algo más en la vía.- Poco a poco te irá bajando.
- Vale...- Mire a mi primo.
- ¿Dónde están tus padres Louis?
- Mi madre le tocaba turno ahora y Dan creo que estaba de consulta.
- Vale, voy a hablar con ellos, luego vendrán otros médicos y te examinaran más exhaustivamente.- Asentí.- Bueno os dejo, mejórate.- Se fue y nos volvió a dejar solos.
- ¿Puede decirte una cosa sin que te enfades?
- Prueba.- Le dije.
- Hay veces que creo que me equivoco con Tom, pero me sigue pareciendo un capullo.
- Louis...
- Me has dicho que lo intentase.- Me dijo levantando las manos.
- Lo sé... Pero Louis no me vas a hacer cambiar de opinión.
- Sé que sigues dolida por lo que te hizo pero no voy a decir nada.
- Ya lo has dicho Lou.- Le dije, me miro.- Ni se te ocurra volver a abrir el buzón que tienes por boca.- Le dije.
- Vale, si te has enfadado.- Le mire mal y se dio cuenta que su afirmación era correcta.
***
Estuvimos cerca de dos horas sin hablarnos, pero tampoco me iba a esforzar a ello, me había vuelto a molestar. No hacía falta que me recordasen día sí y día también que no les gustaba Tom, ya lo sabía pero me iba a seguir dando igual.
- Louis tienes que salirte fuera.- Dijo un médico entrando en la habitación.
- Vale.- Se acercó a darme un beso y me aleje de él.- Cabezona que eres.- Se salió y me dejo con aquel médico.
Me examinó intentando no molestarme ni hacerme daño en el hombro. Me sacó sangre y me puso el termómetro. Cuando me lo quito lo apuntó en unas hojas que llevaba.
- Levántate un poco que te examine el hombro.- Le hice caso y me lo tocó un poco.- Esto seguramente si te duela.- Me apretó un poco el hueso y me quejé.- Tienes un poco el hueso desviado, y ahora que ya está medio solidificado a su sitio hay que moverlo o operarte.
- Prefiero que lo mováis.- Dije.
- Depende de lo que digan los otros médicos pero de momento tengo que apretar un poco el vendaje y asegurarme que no se te vuelve a mover el hueso.- Sacó un férula y me la puso en el hombro, me vendó con cuidado aunque como me había dicho me vendó un poco más fuerte que antes.- Ahora vuelve a dormir un poco.
Me volví a tumbar y el médico se fue. Louis entró con Tom y mi hermana.
- Lidia.- Dijo mi hermana. Louis la levantó y la sentó en la cama.
- Hola cielo.- Se abrazó a mi.- Cuidado con mi hombro pequeña.- Le dije.
- ¿Qué te ha dicho el médico?- Preguntó Tom.
- Luego.- Le dije. Tom asintió y mi hermana me miro y me dio un beso en el cuello.
- ¿Cuándo vuelves a casa?
- Cuando me mejoré.
- Eso será pronto, ¿verdad?
- Yo también lo espero.- Le acaricie la mejilla y se abrazó un poco más fuerte a mi.
- Hola chicos.- Dijo Eleanor entrando en la habitación.- ¿Cómo te encuentras?
- Bueno, mejor que ayer.- Le respondí. Tom me dio un beso.
- Voy a hablar con el médico, ahora vengo cariño.- Me dio otro beso y se fue.
- Parece que está más atento.- Dijo Eleanor. Asentí y acerqué un poco más a mi hermana.
- Duérmete.- Dijo Louis. Pase de él y abracé un poco más fuerte a mi hermana.
- Lidia descansa.- Dijo mi hermana.
***
Me desperté al sentir un pinchazo en el brazo. Abrí un poco los ojos.
- Análisis.- Dijo la mujer. Me sacó sangre y me colocó un poco la almohada.- Ahora traerán la comida.
- Vale.- Me puso un trozo de esparadrapo con algodón donde me había pinchado y se fue. Nada más salir entró Tom y me besó.
- ¿Cómo te encuentras cariño?
- Pues, no sé.- Le dije, él se rió.
- Ahora te traerán la comida.
- ¿Tú no ibas a venir después de comer?
- Sí, pero me ha dicho mi madre que solo necesitaba verme.- Me acarició el brazo. Dónde estaba la vía me paso el dedo.- Se nota la aguja, ¿te duele?
- Un poco, pero supongo que es normal.- Me cogió la mano y me la besó.
- Te quiero.- Le apreté la mano y me sonrió un poco cansado.
***
Después de comer Tom se encabezonó en que le preguntase cosas del regalo que tenía que darme al salir de aquí. Mi hermana volvió a venir con Louis y Eleanor, estaba muy preocupada pero supongo que era normal, su hermana mayor ingresada en el hospital y ni siquiera sabían cuando me darían el alta.
- Cielo.- Dijo mi tía entrando a la habitación.
- Hola.- Mi tía le dio un beso a Tom y me miro.
- ¿Cómo te encuentras?
- No sé, aun no bien del todo.
- Normal, necesitas aun unos días para recuperarte. He visto al médico antes, me ha dicho que te va bajando poco a poco la fiebre pero necesitas bastante descanso.
- Ya, pero sigo con mucho exámenes no puedo tranquilizarme.
- Cielo, recuperate y ya veremos que más hacemos.- Se abrió la puerta y entró mi abuela.- Señora, debería avisar cuando va a venir.- Le dijo mi tía. Tom se sentó en el borde de la cama y me miro serio.
- Quería ver a mi nieta.
- Su nieta está cansada, necesita que nadie la agobie.- Me dolió un poco el estomago y mire a Tom.
- ¿Estás bien?
- No, el estomago.
- Joan, se encuentra mal.- Mi tía se preocupó y me miro.
- El estomago.
- ¿Qué has comido?
- Ha comido caldo de pescado y le han traído una naranja.
- Ácido, ¿y desayuno?
- Vaso de leche y cereales normales.- Volvió a responder Tom.
- Va a ser el ácido de la naranja, voy a buscar al médico.- Salió y Tom me acarició la barriga.
- ¿No estarás embarazada?- Dijo mi abuela.
- Su nieta es más virgen que cualquier santa.
- Dudo que eso sea verdad...- Murmuró.
- Si viene aquí a meterse con ella váyase y déjenos tranquilos.- Mi abuela se sintió ofendida y salió dando un portazo.- Tranquila cariño.- Me dio un beso con el intento de tranquilizarme.
- Lidia, deja.- Dijo el médico. Me examinó y me puso otra cosa en la vía.- Esto calmará el dolor, solo necesitas estarte tranquila y dormir mucho, si quieres te traigo algún sedante pero debes dormir.- Asentí y miro a mi tía.- ¿Puedo hablar contigo Joan?
- Si, claro.- Me dio un beso en la frente y se fue con el médico.
- ¿Te llamaba mucho tiempo doliendo?
- Desde ayer pero ahora a sido peor, como si me volviesen a entrar ganas de vomitar.
- ¿Vas a vomitar?
- Creo que no.
- Vale, pues entonces a dormir que descanses un poco.- Me moví un poco y le deje sitio.- No me voy a acostar contigo.
- Vaaaaa
- Que no cariño, descansa.
***
Me dormí durante un rato y Tom se quedó allí todo el rato conmigo aunque le quería echar pero solo era para que se fuese a descansar ya que no iba a estar sola porque mi tía cada hora iba a verme y mi tío cuando lo de mi abuela vino y se quedó allí toda la tarde y me obligó a dormir.
Luego con la cena también la vigilo para que no comiese nada que pudiese hacerme daño o hiciese que me encontrase mal.
- Lidia, se queda Tom a dormir contigo, me voy a casa a cuidar de las pequeñas, Joan está de guardia esta noche así que si necesitáis algo llamarla.- Tom asintió y mi tío se fue más tranquilo.
- Va cariño duérmete.- Me dijo Tom.
- Si, será mejor.- Mi tía entró y nos sonrió.
- Lidia, el Dr. Jessen quiere examinarte después.
- ¿Gine...?- Pregunté.
- Sí, pero no es nada.- Suspiré.- Tranquila, solo quiere hablar.- Suspire mucho más tranquila y Tom me sonrió.
- ¿Pero puedo dormir?
- Si, duérmete y Tom tu deberías irte a casa a descansar para ir a clase.
- Tranquila, podré descansar.- Mi tía se encogió de hombros y se fue.
Tom se sentó en la cama acariciándome el pelo. Le pedí unas cuantas veces que se tumbase conmigo y al final lo conseguí y terminamos los dos durmiendo abrazados.
***
Llevaba casi una semana en el hospital y me iban a dar ya el alta porque ya estaba bastante mejor. Me sacaron varias veces sangre hoy para hacer más pruebas pero igualmente me darían el alta y me podría ir a casa a dormir en mi cama y poder ir a clase.
- Hola cariño.- Dijo Tom entrando por la puerta. Me levanté de la cama y lo abracé.- Me ha dicho tu tía que te dan ya el alta.
- Si, por fin.- Me besó varias veces.- Echaba de menos estos besos.
- De ahora en adelante todos los que tu quieras.- Le besé y me reí.- A la cama aun así.- Me cogió como un saco de patatas y me tumbó en la cama.
- Jooooo, ¿me vas a acompañar a casa?
- Sí y te voy a dejar en la cama y me voy a ir a clase, que solo he convencido al de física y al de biológica.
- Solo dice. Hoy eso son cuatro horas seguidas.
- Me falta tiempo, nada es suficiente para todo el tiempo que quiero estar contigo.
- Tom, eres asquerosamente ñoño y me das asco.- Me miro indignado y me reí.- Te amo.- Le volví a besar y me cogió la mano.
- Tengo que darte tu regalo que con eso de que sigues aquí ingresada no te lo he dado.- Me encogí de hombros.- Tu primo y sus amigos me ayudaron un poco.
- ¿Tú, ser ayudado por mi primo?
- Ja ja ja, sé que no les caigo bien pero me han ayudado porque eres tú.
- Me lo suponía.- Le tire de la mano.
- ¿Estás bien?
- Si, pero agáchate que te quiero besar.- Lo hizo y nos besamos.
- Te comería a besos.- Se sentó en la cama y le sonreí.
- Lidia.- Dijo el Dr. Jessen, automáticamente Tom y yo nos cogimos de la mano.- Hombre si estás aquí Thomas.
- Por ultima vez Dr. Jessen, soy Tom.
- Vale Tom.- Dejo la carpeta que llevaba en la mesa.- Me gusta que aun no te hayas cambiado de ropa.- Suspiré.
- Sabe que sin mi consentimiento no me puede tocar.
- Lo sé, solo me gustaría pesarte y medirte.- Dijo, mire a Tom y estiro de mi para levantarme de la cama y lo consiguió junto con que me tire a su pecho.
- Estás demasiado débil, no me gusta eso.- Me dijo Tom, le acaricié la mejilla y le sonreí. La verdad es que llevaba razón pero tampoco le iba a dar mucha importancia.
En cuanto me peso y me midió me volví a la cama. Pasó el médico a decirme que ya tenía el alta y sacar otra vez sangre. Ya no sabía las veces que me habían sacado sangre pero hoy iban unas cuantas, mínimo tres veces.
- Lidia.- Dijo mi tío entrando con una mochila.- Tu ropa, cámbiate y voy a firmar los papeles.- Me dejo la mochila y mire que me había metido. Iba un varsity negra, una camiseta sin mangas blanca, unos leguins verdes fosforescentes y las vans negras.
- Luego soy yo la que elige ropa demasiado llamativa.
- Seguro que la elegido tu hermana.- Asentí y me levanté de la cama.
- Voy al baño a cambiarme de ropa.- Me dio un beso y me dejo pasar al baño.
Me cambié de ropa, y me arregle el pelo en un moño ya que me molestaba menos. No me puse la varsity ya que daba mucho calor y no tenía otro abrigo.
- ¿Ya estás?- Me preguntó Tom.
- Sí.- Me senté en la cama para esperar a mi tío.
(Narra Tom)
Después de casi una semana ingresada ya le dieron el alta. Parecía estar bastante mejor solo que había perdido bastante fuerza y ahora mismo estaba algo palidilla pero supuse que no era nada ya que ella se encontraba bien.
El Dr. Jessen daba demasiadas vueltas por la habitación y Lidia se ponía bastante nerviosa, y tampoco me extrañaba, era virgen y aun encima que le ponía un poco nerviosa cuando algunas veces nos calentábamos los dos no me quería ni imaginar cuando un desconocido le iba a examinar.
Verla con aquella ropa me resultaba realmente gracioso, siempre le había encantado aquellos leguins y la varsity que llevaba era mía pero no me importaba. Me senté a su lado y la besé. Aun seguía con el hombro vendado y me resultaba extraño pero en el fondo entendía toda la preocupación de sus tíos.
Su primo y Eleanor se tuvieron que ir porque Eleanor quería ver a sus padres pero hoy ya volvían porque Louis quería asegurarse que Lidia estaba bien antes de irse para Londres a terminar de arreglar su casa.
Levanté la vista hacía Lidia se había vuelto a tumbar.
- ¿Te encuentras bien?
- Sí, creo que sí.- Le puse la mano en el cuello.
- Fiebre no tienes.
- Lo sé.- Le ayudé a levantarse de la cama, estaba bastante floja.
- Haber que voy a hacer contigo, creo que deberías quedarte otro día.
- Tom sabes que estoy bien.- Le besé y la solté. Parecía mantenerse en pie ella sola sin problema.- Ves.
- Sí veo.- Preferí dejarla tranquila y no agobiarla. Me senté en la cama detrás de ella. Llevaba metido el brazo en la manga de la varsity pero tampoco entendía como lo había echo pero bueno como llevaba el cabestrillo supongo que se la había puesto con paciencia.
- Tom, me encuentro fatal.- Le cogí de la cintura y se desmayó. Mierda, mierda, mierda.
- ¡Dan!- Grité. Este entró corriendo con una enfermera.
- Tumbarla y salte fuera.- Me dijo la enfermera.- Y Dan también.- La tumbamos en la cama y le faltó tiempo para echarnos.
- Joder, joder, joder...- Dije.
- Tom tranquilízate.- Me dijo Dan.
- ¿¡Cómo quieres que me tranquilice?! ¡Le iban a dar el alta y va y se desmaya! ¡Dudo que estuviese bien!- Le grité. Sin esperarme lo me llevé un guantazo.
- Te he dicho que te tranquilices.- Me dijo serio.- Tom tanto tu como yo estamos en la misma tesitura, así que como me vuelvas a gritar en vez de llevarte un guantazo seguramente te lleves algo peor. Y por tu bien y el de mi sobrina cálmate.- Se sentó en la sillas que había en el pasillo y me miro.
- Perdón Dan pero es que se ha desmayado en mis brazos.
- ¿Tom, ha desayunado?
- Si, vaso de leche con cereales y una tostada con mantequilla.
- ¿Cuántas veces le han sacado sangre?
- Unas cuantas.- Se levantó.
- ¿Sobre cuántas?
- Cuatro o cinco.- Su tío cerró los puños y entró en la habitación. Vi a Louis y a Eleanor viniendo para donde yo estaba.
- Hola Tom.- Dijo Louis. Eleanor me saludó con la mano, llevaban los dos una sonrisa de oreja a oreja.
- Louis no puedes pasar.
- ¿Se está cambiando?- Le mire y suspiré.- ¿Qué pasa?
- Se ha desmayado en mi brazos justo cuando nos íbamos ya.- Eleanor abrazó a Louis que había cambiado la cara por completo conforme se lo decía.
- Tom por favor, no me gusta ese tipo de bromas.
- No lo es Louis.- Le dije. Pareció entenderlo y se dio cuenta que no iba en broma.
Se sentó a mi lado y Eleanor al otro lado de Louis. Dan salió y fue directo a la recepción donde estaba el médico que había atendido a Lidia. Estuvo un rato hablando con él, parecía que no pensaban muy igual sobre lo que hablaban.
Louis se levantó y fue a donde estaba Dan con el médico.
- ¿Qué ha pasado Tom?- Me preguntó Eleanor cambiándose a la silla donde estaba Louis antes.
- Se había cambiado ya de ropa y Dan iba a firmar el alta y nos hemos quedados los dos en la habitación, ella estaba bastante pálida y se lo notaba sin fuerzas pero igualmente se ha levantado de la cama y al poco de estar levantada me ha dicho que se encontraba bastante mal y se ha desmayado.- Eleanor suspiró.
- No deberían habérsela dado. Si estaba sin fuerzas deberían haberla dejado un día más aquí.- Me encogí de hombros y tiré de las mangas del jersey.
- Tom, vete a clase.- Me dijo Dan. Louis iba detrás de él.
- ¿Cómo está?
- Ha sido un bajada, la van a tener ingresada y le van a ver el hombro.
- ¿Se ha despertado?
- Sí, y le tienen que hacer radiografías porque le duele.- Empecé a hacer memoria, se tenía que haber dado con algo.
- ¿Puedo pasar a verla?
- Sí, pero poco rato.- Entré con cuidado de hacer poco ruido.
- Hola cariño.- Abrió los ojos y me miro.- Me ha dicho tu tío que vaya a clase, esta tarde me tienes aquí.
- Me duele el hombro, no quiero que me operen.
- Tranquila, no pienses.- Me senté a su lado y le besé.- Tu primo y Eleanor están fuera.
- Pf...
- No creo que tu tío tarde en venir para echarme y que tu descanses.
- Entonces será mejor que te vayas, supongo.- Asentí.- Te quiero Tom.
- Y yo a ti Lia.- La besé y le acaricié el pelo.
- Tom...- Me llamó su tío desde la puerta.
- Luego te veo, no te preocupes.- La volví a besar y me fui a clase.
***
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