jueves, 23 de mayo de 2013

Capitulo 8

Capitulo 8:










(Narra Lidia)

Después de tanto tiempo, ha llegado mi cumpleaños, tenía ganas de poder volver a estar tranquila como todos los 18 años que tenía, pero bueno ahora tenía en cuenta que seguía teniendo a mi hermana, mis tíos, mis primos y mis amigos.
Mire mi móvil para saber que hora era, como de costumbre para un fin de semana era tarde, casi la hora de comer, pero tampoco me preocupes yo mucho.
Llamaron a la puerta y entró mi hermana.
- Lia, me ha dicho los tíos que te despierte.- La mire.
- Buenos días Taylor.- Saltó a la cama y se tiro encima de mi.
- Feliz cumpleaños.- Me gritó. La abracé y le di un beso.
- Muchas gracias pequeña.- Se sentó a mi lado y me miro.
- ¿Cómo está tu hombro?- Me preguntó.
- Bien, apenas me duele pero ya sabes lo que me dijo la tía.
- ¿El qué te dije?- Dijo mi tía entrando con un paquete en las manos.
- Que guarde reposo y no fuerce el brazo.- Me sonrío.-¿Qué es eso?
- Ábrelo y lo sabrás.- Lo dejo en la cama.
- ¿Me ayudas a abrirlo Tay?
- Si.-Dijo con mucha alegría.
- No, en este no pequeña, este lo tiene que abrir ella sola.-Le dijo mi tía. Eso hizo que mirara a mi tía extrañada y ella me sonrío.- Ábrelo ya.- Lo abrí a mi paso, muy poco a poco ya que solo podía usar una mano.
Cuando lo conseguí abrir me quede mirando a mi tía. Era una estantería con forma de Batman. Le abracé y se rió.
- Me ha dicho tu primo que vendrán esta tarde y te la van a poner en la habitación.- Me dijo.- Ahora vístete y baja a comer que te esperamos.- Cogió a mi hermana y desaparecieron dejándome mirando la estantería como una tonta.
Me levanté de la cama y me vestí. Me puse una camisa blanca, un jersey verde que me quedaba largo, unas medias con pequeños dibujos de corazones, y una falda negra a la cual le metí los picos de la camisa blanca dentro y deje el jersey por fuera. Junto a esto me puse las Martens negras viejas y usadas que tanto me encantaban.



Me mire al espejo me peine un poco y me deje el pelo suelto.
- ¿Puedo pasar?- Dijo mi primo mirándome desde la puerta de mi habitación.
- Claro.- Le sonreí y me abrazó.
- Felices dieciocho pequeña alocada.
- Muchas gracias.- Le di un beso.- ¿De verdad que vais a poner la estantería?
- Claro, es uno de tus regalos.- Le mire y apoyé la cabeza en su pecho.- ¿No te gusta?
- No, me encanta pero no sé, era tu habitación y me daría pena...- Me despeino un poco.
- Tranquila, esta habitación ya se me ha quedado pequeña, ahora esta la otra que estoy más cómodo y tengo más espacio para cuando venga con Eleanor.
- ¿Seguro?
- Si, seguro. Pero no quiero que la pintes de ningún otro color, me gusta así.
- Vale.- Le sonreí.
- Hablando de Eleanor, me ha dicho que luego te va a llevar de compras quiero enseñarte unas cosas.- Le mire.- No preguntes, cosas de mujeres supongo.- Me reí y le di un beso.
- Vamos para abajo.- Me cogió en brazos.- Lou suéltame, sabes que no me gusta.
- No, no te voy a soltar.
- Déjame en el suelo, sé andar.
- Ya lo sé, pero no te voy a dejar en el suelo.
- Te muerdo.
- Lo dudo.
- Sabes que va en serio, déjame en el suelo.
- Que no.- Y como bien le había amenazado le mordí.- Pero, pero... ¡Chicos!- Gritó dejándome un pelin sorda por un momento.
- ¿Qué pasa?- Dijo Dan.
- Me acaba de morder.
- No me deja en el suelo.- Dan se rió irónico.
- 21 y 18 años, quien lo diría.
- ¡Eeeee!- Dijo Louis ofendido.
- ¡Já!- Le respondí.
- Deja a tu prima que ande ella sola, que solo tiene el hombro mal nada más.
- Gracias Dan.- Me dio un beso.
- Felicidades Lia. Bajar ya que tu tía necesita que le ayudéis.
- Voy.- Dije feliz.
- Nada que cargar peso con el brazo malo.
- Valeeeee.- Me baje y los deje a los dos hablando tranquilamente. Me fui a la cocina y vi a mis primas y mi hermana jugando con las velas.
- ¡Lidia!- Dijeron Phoebe y Daisy.- Felicidades.- Me abrazaron, me reí y las abracé.
- Muchas gracias.- Les di un beso y Lottie me sonrió.
- Muchas felicidades prima.- Dijo, me dio un beso y siguieron jugando con las velas. Mire a mi tía y me sonrió.
- Ahora toca darte más regalos, Taylor ya le puedes ayudar.
- ¡Bien!- Gritó feliz antes de salir corriendo para el salón.- ¡Toma! ¡Toma!- Me dio una caja pequeña.- ¡No la agites!- Dijo al ver mis intenciones.- Vamos al salón.- Me empujo hasta el salón y ahí vi a los chicos hablando entre ellos.
- ¡Felicidades Lidia!- Me gritaron los cuatro.
- Na, na, na, a callar que tiene que abrir mi regalo.- Les dijo mi hermana. Nos sentamos en el suelo y abrimos la caja.
- ¡Pero Taylor!- Le abracé y le di un beso.
- ¿Te gusta?- Me preguntó preocupada.
- Me encanta.- Saqué al erizo de la caja y me quede mirándolo, era precioso.

- Y como necesitas meterlo en algún lado, aquí tienes.- Dijo Niall. Me dio una jaula que parecía grande.- Para que tenga espacio aunque sabemos que lo vas a soltar cuando tu quieras.- Me reí y deje al erizo en mis piernas para jugar con él.
- Tío mira.- Le dijo mi hermana. Mi tío al ver el erizo se rió.
- ¿De quién fue la idea?- Dijo mirando a Louis y a Taylor
- De ella.- Dijo Louis.
- Si.- Respondió mi hermana como un angelito.
- Mientras que no vaya soltando púas y nos vayamos pinchando con ellas bien.
- Yo cuidaré de él.- Le dije.
- Eso espero.- Asentí y se sentó con nosotros.
- Chicas venir.- Gritó Louis. Las pequeñas entraron corriendo haciendo que se asustara el erizo.
- Niall déjame la jaula.- La abrió y deje el erizo dentro.
- Toma.- Me dijo Phoebe.
- Es de las dos.- Dijo Daisy detrás de su hermana. Me dieron una caja pequeña rectangular.
No sé ni como se acordaban de que los quería.














Estaba alucinando se habían acordado de todas las gorras y gorros que había dicho que me gustaban.
- Chicas, creo que os como a besos a las dos.- Las abracé y les di un beso a cada una.
- Ahora el mío.- Dijo Fizzy.- No sé si te va a gustar.- Me dijo una caja ya bastante más grande que las de sus hermanas.















Al ver la pua no puede evitar reírme era un regalo absurdo que me habían echo mis padres en plan broma, había muchas cosas nuevas y también, como la pua, había alguna cosa que ya tenía y me gustaba tenerlas cerca.
- Fizzy, muchas gracias.- La abracé durante un rato.
- Sueltame anda, que aun te quedan más regalos por abrir.- Se rió y se soltó.
- Toma, mi duda es si te vendrá.- Me dijo Eleanor.




- ¡Eleanor!- La abracé.- Me encanta, no tenías porque.
- Anda, luego te lo pruebas todo, y tu primo no estaba de acuerdo con los bikinis.- Las dos nos reímos.
- Bueno, solo queda la tarta pero eso después de comer.
- ¡Quiero tarta ahora!- Grité sin darme cuenta. Mi hermana se rió.
- Tranquila primita, ya comeras tarta, va...- Me dijo Louis como si estuviese loca.

***

Cuándo terminamos de comer recogimos la mesa y me senté con mi hermana en el sofá del salón y cogí el erizo.
Ella me miro y me abrazó.
- ¿Qué te pasa peque?
- Papá y mamá...
- Tay, cielin, no.- Le di un beso.
- No, que papá y mamá están aquí.- La mire, tenía la vista fija en una foto de nuestros padres y nuestros tíos.
- Cariño es una foto.- Negó con la cabeza.
- Ellos siempre están con nosotros.- Le iba a responder cuando sentí un fuerte dolor en el hombro.
- Taylor, por favor, coge al erizo.- Dije como si fuese un susurró.
- Lidia... Lidia...- Sentí los brazos de alguien zarandearme y me desperté.- ¿Estás bien?- Me había despertado mi primo.
- Si, si.- Me puso la mano en la frente.
- Tienes un poco de fiebre.- Me incorporé un poco en el sofá.- Te has quedado dormida viendo la televisión, si es que hasta el día de tu cumpleaños.- Me dio un beso en la mejilla.
- ¿Y mi hermana?
- Con mi madre, ¿estás bien de verdad? Se te ve muy agobiada.
- Lou, tranquilo, ha sido una pesadilla que he tenido.
- Me preocupa aun así.
- No te preocupes en serio.- Le di un beso y se sentó a mi lado.
- Lidia, has empezado a moverte en el sofá, te has dado en el hombro y estabas hablando y diciendo cosas sin sentido.- Dan entró en el salón y me miro.
- Estás pálida.- Dijo nada más verme.- ¿Te encuentras bien?
- Si, dejarlo.
- Tiene fiebre.- Dijo Lou. Mi tío hizo una mueca.
- Voy a hacer una excepción ahora mismo.- Me miro.- Si te encuentras mal se acabo la excepción.
- Gracias.- Le di un beso y Lou se rió irónico.
- No le vas a decir que te encuentras mal.- Me susurró al oído.
- Sabes la respuesta.- Le dije.
- Ahora vengo.- Dijo mi tío. Se fue y escuché la puerta.
- Han ido a por todos.- Le mire.- Incluido Tom.
- Gracias.- Le di un beso.
- No tienes porque darlas.
- ¡Traemos la tarta!- Gritó Chris. Me reí.- ¡Lia no salgas a verla!
- ¡No lo iba a hacer!- Grité de vuelta. Louis me sujetó.
- No, no. Te quedas aquí conmigo hasta que venga, no quiero que veas la tarta hasta que la traigan.
- No, quiero verla.
- Estate quieta anda.- Le mire y me senté en el sofá otra vez.
- Cariño.- Me llamó Tom. Apareció por la puerta y me tire en sus brazos.- Vaya.- Me dio un beso en la mejilla.- Felicidades.- Me dio otro beso y le abracé.
- Gracias.- Le sonreí y le di un beso.
- Venga ya, dejar de besuquearos.- Dijo Nate, me solté de Tom y abracé a Nate.- Felicidades duende.
- Gracias.- Le dije.- ¿Y tu coja?
- Está en la cocina con las chicas, ahora vienen.
- Vale.- Abracé a Paul sin que se lo esperara y me reí.
- Felicidades pequeña.- Me dio un beso en la mejilla.
- Ven aquí monito saltarin.- Me dijo Alex. Me acerqué y nos abrazamos.- Muchas felicidades.
- Muchas gracias.- Le sonreí.
- Dejarle paso a la coja.- Dijo Emma. Me reí.- Felicidades petarda manca.- Nos abrazamos como pudimos y mi primo se rió.
- Como te rías de nosotras te pego.- Le dije a mi primo.
- Pues ya me dirás tu con que.- Me respondió.
- Yo que tu no picaba a tu prima.- Dijo Harry entrando en el salón.- Y te recuerdo que Emma lleva muletas y eso es un arma.- Emma se rió con malicia y eso me hizo gracia.
- Felicidades duende.- Me gritaron Dana y Chris detrás de mi. La abracé y me dieron un beso cada una.
Después de todas la felicitaciones y cosas varias mi tía llamo a Chris y Dana para que le ayudasen. Tom también desapareció y me dejo con mis primas, mi hermana, mi tío Dan, mi primo Louis y los chicos.
- Ya podéis venir chicas.- Dijo Tom al entrar al salón con la cámara.
- Ni se os ocurra cabronazos.
- Niña la boca.- Me echo la bronca Liam.
- Ya puedes ver la tarta y soplar las velas.- Dijo Chris.
Mire la tarta, me moría me había echo la tarta entre ellas seguro, porque para encontrar algún sitio por aquí para hacer tartas así les iba a costar un pastón y si la habían comprado se la tenían que haber pedido mi primo para que la trajese de Londres.





 Después de cantarme el cumpleaños feliz los mire a todos. Tom me abrazó por la cintura y me dio un beso en la mejilla.
- Pide tu deseo.- Me susurró. Lo pensé y sople las velas.
- Oficialmente ya no eres tan pequeña.- Dijo mi primo.- Ahora las pequeña eres tu Tay.
- No, yo no voy a ser la pequeña.- Louis se rió y la cogió en brazos.- No ahora me dejas.
- ¿Te vienes conmigo?- Le preguntó Dan.
- ¡Si!- Dan la cogió y Taylor se abrazó a él.- ¡Jum!- Todos nos reímos.
- Hora de regalos.- Dijo Chris.
- ¿Por qué? Antes la tarta que sino se manchan.- Dijo Fizzy.
- Estoy con ella.- Dije.
- Si, va a ser un desperdicio que la tarta se mancha de bacterias que vengan de fuera.- Dijo Niall aposta para que nos riésemos más.
- Bueno entonces la tarta antes.- Dijo Tom.
- ¡Wiii!- Me di la vuelta y le di un beso.- Te quiero.- Le susurré.
- Tengo unas sorpresa después de esto, es solo para nosotros mi sorpresa.- Me susurró. Le sonreí y me dio un beso.
- ¡Tarta!- Mi tía se rió y nos repartió tarta a todos.
Nos fuimos sentando en el salón, a mi y a Emma nos obligaron a sentarnos en el sofá y Nate y Tom se sentaron con nosotras.

(Narra Louis)

Definitivamente hubiese dado cualquier cosa por haberla visto sonreír así desde hace unas semanas. Me alegraba de que estuviese tan feliz, y bueno como con Tom parecía que estaba todo bien, que era una idea que me encantaba, no dije nada. Me gustaba verla feliz.
- Louis, sal de tu mundo.- Me dijo Eleanor.
- Me encanta esto, sabía que le iba a sacar una sonrisa.
- Hemos echo un gran trabajo.
- Si definitivamente si.- Le di un beso.
- ¿Alguien quiere mas tarta?- Preguntó mi madre.
- ¡Comida, tarta!- Dijo mi prima. Mi madre se rió.- Bueno mejor no.- Todos nos reímos, Tom le dijo algo que hizo que se riese y se recostase un poco más entre sus brazos.
- Esta vez si, hora de los regalos.- Dijo Chris. Se levantó y fue a la entrada. Volvió con una bolsa bastante grande.- Están los regalos de todos.
- Con un simple regalo me servía.- Dijo mi prima.
- Calla y abre todos.- Le dijo Emma.
- Tom quita, que si no puede abrir alguno le ayudo yo.- Dijo Taylor.
- Vale Taylor, sientate.- Tom se levantó y le dejo sitio a Taylor.
- Gracias.- Le dijo sonriente. Tom se sentó en el suelo.
Con la primera caja entre Lidia y Taylor empezaron a saltar trozos de papel de regalo casi por todo el salón y así sucesivamente con todos los regalos.










- Vosotros estáis locos.- Grito mi prima cuando se fijo que le habían regalado dos cámaras de fotos y más cuando una de ellas era Polaroid.- Muchas gracias en serio.- Abrazó a Nate y Emma que les pillaba más cerca y luego a Dana, Chris, Alex y Paul, y por ultimo se acercó a Tom y le besó y no exactamente un beso pequeño.
- Bueno pequeñas aquí se acaba hasta donde podemos ver todos. Desaparezcamos del salón para que puedan hacer sus cosas sin problemas.- Dijo Nate. Todos se rieron a excepción de mi prima, Tom y yo. Mi prima se estaba poniendo como un tomate, Tom miraba mal a Nate y yo miraba mal a los dos.
- Bueno que si, que espacio de seguridad.- Dijo Taylor separando a los dos.
- Bueno, creo que ahora si que es hora de que nos vayamos.- Dijo Zayn.
- ¿Os vais ya?- Preguntó mi prima.
- Si, mis padres esperan verme mañana.- Le respondió Zayn.
- Jo, bueno pues que tengas buen viaje.- Dijo Lidia antes de abrazarlo.
- Toma, espera.- Me dio una cajita

 - ¡Dios! Muchas gracias Zayn.- Le abrazó con muchas ganas.
- Me dijo tu primo que te gustaba Cher, así que aquí tienes tu regalo. Es de los cinco, aunque luego tendrás otra sorpresa pero Louis luego te lo dará cuando este.
- Me parece que me tenéis demasiado cariño.- Les dijo.

***

Los chicos ya se había ido, Niall y Liam se habían ido a Londres, Zayn a Bradford y Harry se había ido a Manchester. Lidia se había ido con todos los de su grupo, aunque creo que Lidia y Tom iban a pasar la tarde juntos.
Había pasado ya unas horas desde que se habían ido así que estabamos bastante tranquilos sin todo el barullo que creaban todas juntas.
- Cariño voy a subir con tus hermanas a jugar un rato.- Me dijo Eleanor
- Vale, voy a ayudar a mis padres.- Me fui para la cocina y estaban mis padres recogiendo las ultimas cosas.- Vengo a ayudaros.
- No hace falta cariño, subete a por Eleanor e iros a dar una vuelta.
- Esta jugando con las pequeñas que le hacía ilusión.
- A bueno, entonces si quieres recoge un poco el salón.
- Voy.- Les di un beso y me puse a recoger un poco todo.
Me empezó a sonar el teléfono de casa, así que lo cogí.
- ¿Si?
- Louis, soy Tom.
- ¿Qué pasa?
- Lidia se encuentra mal, ha empezado a vomitar y tiene fiebre.- Mierda, ahora está mala.
- Espera.- Puse el altavoz y lo lleve a la cocina.- Papá, mamá es Tom.
- ¿Qué pasa?- Preguntó Dan.
- Ha empezado a vomitar y tiene fiebre.- Mis padres se miraron.
- Vale Tom, mantenla en la cama y que duerma, ahora vamos.
- Otra cosa, el hombro le vuelve a doler un poco.
- Vale, gracias por llamar Tom.- Mi madre colgó y me miro.- ¿Puedes ir a por ella cariño?
- Claro, voy a por ella. No le digas nada a las pequeñas.- Asintieron y me fui al coche.
Al subir y puse el disco de Dire Straits.

***

(Narra Lidia)

* FLASHBACK*

Estábamos Tom y yo en su habitación, nos habíamos tumbado en la cama para estar más tranquilo y no molestar a los padres de Tom. Decidimos ponernos a ver la película de "Medianoche en París". Tom me tenía abrazada de la por la cintura y yo tenía la cabeza apoyada en su pecho.
- Tom me siento mal.- Le dije. Me dio un beso el cuello.
- Estás ardiendo cariño, tienes mucha fiebre.- Paro la película y me obligo a no moverme.- Creo que voy a llamar a tus tíos.
- No hace falta ca...- No pude terminar la frase ya que empecé a vomitar.
- Dios cariño.- Se levantó corriendo y cogió su papelera y me hizo vomitar en ella. Cuando termine me miro.- Date una ducha cariño te has vomitado encima.
- Calla que me dan más ganas.- Me dio un beso en la frente y me acompaño hasta el baño.
- Ahora te dejo ropa limpia y luego me la devuelves.- Me dejo para ducharme y se fue.

* FIN FLASHBACK*

Al terminar de ducharme había un chandal de Tom seco y bien doblado encima de la banqueta que había en el baño. También me había dejado mi ropa interior lavada y seca.
Me había lavado el pelo, también. Me mire en el espejo, estaba pálida. Me peine y me sequé el pelo.
- ¿Te encuentras mejor?- Me preguntó Tom entrando en el baño.
- Algo mejor, pero me sigue doliendo el hombro.
- Tranquila, he llamado a tus tíos, vendrán a por ti.
- No hacía falta.
- Cariño no quiero que te pongas peor de lo que estás, ahora vamos ala habitación otra vez y te tumbas.- Me cogió en brazos y me llevo hasta la habitación, había fregado el suelo y cambiado las sabanas de la cama.
- Lo siento.
- Tranquila, no pasa nada cariño.- Me dio un beso y me tumbo en la cama.- Duérmete un rato, cuando vengan te despierto.
- Pero tumbate conmigo.- Le dije. Se tumbó a mi lado y me acurruqué en su pecho.

***

Me desperté al sentir las caricias de Tom por mi espalda. Me moví y pasé los brazos por su cintura y seguí durmiendo. Me dio varios besos en la mejilla intentando despertarme.
- Lidia, despierta que está tu primo aquí.
- Dile a Louis que se vaya.
- No me voy a ir si no es contigo.- Dijo mi primo. Ems... Esto... ¿Qué pintaba mi primo en la habitación de Tom?
- Lidia, cariño.- Me susurró al oído. Abrí un poco los ojos y me sonrió.- ¿Te sigues encontrando mal?
- Un poco.
- ¿Un poco mucho de los tuyos?- Me preguntó. Asentí.- Bueno vete con Louis y ahora voy a verte, que hasta que no se laven la sabanas y todo.
- Pf... Lo siento, te habré puesto todo perdido.
- No pasa nada tranquila, tú preocúpate de recuperarte.- Me dio otro beso en la frente y puso su mano en mi barriga.- ¿Tu hombro?
- Puesto.
- Pero por cuanto.- Me dijo serio.- ¿Te duele?- Asentí.- Bueno pues a casa.- Me levantó y Louis me cogió en brazos.
- Nunca, después de tantos años pensé que te iba a volver a coger así.- Me dio un beso y nos bajamos al coche. Al llegar al coche Tom le abrió la puerta del copiloto para que me sentase. Cuando lo hizo Tom me miro.
- Tu primo se cree que hemos follado.- Me dio un beso en los labios y cerro la puerta.
Cuando subió mi primo Tom se metió dentro de su casa.
- ¿Me vas a contar que estabais haciendo de verdad?
- Estábamos viendo una película.- Me miro.- Louis si no te fías dile a tu madre que me lleve al ginecólogo.- Le dije directa, él me miro y dirigió la mirada a la carretera.
Durante el trayecto no dijimos nada ninguno de los dos, yo no tenía ganas de hablar, demás que intentaba no marearme o dormirme.
- Espera.- Salió del coche y me cogió en brazos. Llamo la puerta y me agarro más fuerte.- Mis padres van a decir de ir a hacerte una radiografía.
- No quiero ir al hospital.- Le dije.
- Sh... Tranquila te examinará alguno de los dos.- Me sonrió.
- Pasar chicos.- Dijo Eleanor.- Las pequeñas están entretenidas así que subir a la habitación.
- Gracias.- Me subió a mi habitación y me tumbó en la cama.- Voy a avisar que estamos aquí quédate aquí y voy a traerte el calmante para el hombro.- Me dio un beso en la frente y se bajo.
- Lidia, cielo.- Dijo Jay entrando en la habitación.- ¿Te encuentras bien?
- No...- Me puso la mano en el cuello.
- No me hace falta termómetro, tienes fiebre muy alta.- Entró Dan a la habitación con su maletín y se sentó en el borde de la cama.
- Jay bájate con las chicas si quieres ya la examinó yo.- Suspire a causa del calor que me estaba empezando a dar.
- Voy a traer una toalla húmeda.- Dijo Jay.
- Si mejor.- Jay salió de la habitación y Dan me miro. Saco el termómetro y me lo puso.- Ha bajado Lou para coger el calmante del hombro.
- Ya...- Me subió la sudadera y camiseta.
- Te duele la barriga, supongo.- Asentí. Me fue apretando por la barriga conforme movía la mano para ver en que zona era.- Es un virus, así que como mucho en una semana estás bien.- Me dio un beso en la frente. Me quito el termómetro.- Aunque con 40ºC me preocupa, una ducha con agua fría sin mojarte el pelo te ira bien. Es más la necesitas para que te baje porque como te suba te tendremos que llevar al hospital a que te ingresen.
- No, ingresarme no.- Dan se rió y me bajo otra vez la sudadera y camiseta. Entró Jay.
- Ducha de agua fría.- Dijo Dan.
- Vale, al baño.- Me levanté de la cama y Jay me acompaño para asegurarse que no me pasaba nada.
- ¿Necesitas algo flor?
- No gracias tía.- Me sonrió preocupada y se fue.
Me metí al baño y aunque me costó mucho me bañe con agua fría y me quedé un rato para que se me pasase la fiebre.
Al salir me puse el pijama y me fui a la cama.

***

- Lidia, acaba de venir Tom para estar contigo.- Dijo mi primo.
- ¿Qué?- Dijo adormilada.
- Tranquilo Louis, ya cuido yo de ella, os podéis ir tranquilos.- Escuché a Tom. Me moví y seguí durmiendo.
Louis me dio un beso en la frente y se fue. Tom se sentó en el borde de la cama. Me acarició la espalda.- Sé que estás medio despierta, voy al baño.
Cuando salió de la habitación abrí un poco los ojos y mire las pared que había en el lado izquierdo de la habitación, habían puesto la estantería nueva y no me había enterado. Había colocado la estantería y había puesto todos mis libros en ella.




Al volver Tom me miro y me sonrió preocupado. Se tumbó a mi lado y me beso.
- Me han dicho Johannah y Dan que no has cenado porque estabas durmiendo.
- Ya...- Me acarició el brazo.
- Han dejado caldo de pollo y una manzana.
- ¿Me tengo que comer todo?
- Si cariño.- Me dio un beso en la punta de la nariz.- Han congelado la tarta para que cuando estés mejor puedas terminártela.
- Que bien pensado.- Le dije junto con una risa muy débil.
- Voy a por la cena y las medicinas.- Me dio otro beso y volvió a desaparecer por la puerta.
Me puse a escuchar atentamente los ruidos de la casa. Solo se escuchaba a Tom en la cocina. "¿A dónde se habían ido todos?" Pensé, "si no les gusta que me quedé sola con Tom a solas conmigo donde están, porque tampoco es tarde y aparte es sábado y se acuestan mas tarde."
Mire me móvil por si acaso y apenas llegaban a las siete de la noche.
- Se han ido al cine. No querían que hubiese ruido por aquí, no quieren que te encuentres peor.- Me dijo Tom leyéndome los pensamientos como solía hacer. Dejo la bandeja con la cena y las medicinas en el escritorio.
- Mi hermana sabe que estoy mala, supongo.
- Si, quería quedarse aquí pero tu primo ha dicho que no. Cenas y sigues durmiendo.
- Quiero terminar de ver la película.
- Mañana por la mañana que me quedo aquí a dormir.
- ¿Y eso?
- Porque me quedo a cuidarte esta noche. Así pueden descansar tus tíos.
- No hacía falta.- Le dije. Me beso con sumo cariño.
- Cariño calla.- Me dio un taza con el caldo caliente.- Tomatelo y a ver como te sienta, si no te sienta bien pues suero.
- Vale...- Me lo tome poco a poco por si acaso. Al terminar Tom se espero un poco para ver como me sentaba. Mientras esperábamos se dedicaba a hacerme caricias y darme besos.
- Cariño te lo voy a pegar, y yo si que no te voy a cuidar, soy propensa a pillar todas las enfermedades cercanas.- Se rió.
- Lo tengo en cuenta cariño, después de dos años de relación me he dado cuenta.- Se levantó de la cama.- Te he pelado la manzana y echo trozos.
- Gracias.- Me dio el plato con los trozos y me la comí. Me dio un vaso de agua.
- Bebe un poco que sino te deshidratas y ya lo que te faltaba.
- ¿Podemos seguir viendo la peli?- Negó.- Va Tom, que sabes que soy muy cansina.
- Por eso te sigo diciendo que no.- Aproveche que estaba tumbado a mi lado y me senté encima de su cintura.
- Va cariño.- Y ya que estaba encima suya me tumbe sobre su pecho.
- Lidia, no te aproveches de que te quiero hacer mía para salirte con la tuya.- Me dijo sinceramente.
- Pues déjame así por lo menos, me gusta escuchar tu respiración.- Le dije. Me sonrió como un tonto enamorado que seguramente era como yo le estaba mirando.
- Vale pero antes las pastillas.- Me dio las dos que me tenía que tomar y me las tome sin problema.- Te tomas con demasiada normalidad las pastillas voy a tener que pensar que eres de pastillas.- Me tumbé y le mordí el pezón.- ¡Duele!
- Te lo has buscado pequeño.- Le dije. Me tumbo a su lado.
- Duerme y descansa un poco.- Negué.- No juegues pequeña, duérmete.
- Tom, no son ni las ocho y media.
- Pero estas mala.- Le mire con cara de cachorrito.- Lidia, si vemos la película te vas a dormir después, ¿verdad?
- Si.- Le dije feliz.
- El ordenador está donde siempre, deja que la pase y la ponemos- Sonreí y cogió el ordenador. Mientras la pasaba me senté a su lado y apoye la cabeza en su hombro y me beso.
- Siento que soy un poco una carga.- Dejo el ordenador y me miro.
- Cariño, creo que después de dos años te ha quedado claro que no eres una carga.
- Tom, te quiero.- Dije antes de besarle.- Sabes, creo que algunas veces te hacía padre.
- ¿Me has dicho lo que yo creo de una forma "sutil"?- Dijo añadiendo comillas con los dedos en la palabra sutil.
- Si, creo que si.- Me di cuenta lo que le había dicho y me puse roja. Me puso la mano en la frente y luego en el cuello.
- Vuelves a tener fiebre. Debo ponerte una toalla fría.- Volvió a desaparecer y cuando volvió me puso la toalla en la frente.- A la cama, túmbate mientras se termina de pasar.
- Vale.- Cerré los ojos mientras Tom buscaba lo de la película. Sentí que se levantaba y abrió el armario.- ¿Qué haces?- Le dije con los ojos cerrados.
- Voy a ponerte una manta, estás temblando. ¿Te encuentras bien?
- No sé, ahora estoy mejor que esta tarde.
- Eso es bueno, quédate en la cama, voy a llamar a Dan o Jay.
- Tom no, no quiero preocuparlos más.- Abrí los ojos y le mire.
- Vamos a dejar la película para mañana.
- Pero no quiero dormir.
- Nos pasamos un rato hablando.- Dejo el ordenador.- Voy a ponerme el pijama y vengo.
- Vale.- Me besó, cogió la bandeja con todo y se fue.- Me incorporé un poco y toda la habitación me dio vueltas. Sí, estaba bastante mal. Me volví a acostar y me dormí directamente no tenía muchos ánimos de seguir despierta al final.